La Liga de la amiga

Benito Moreno es uno de esos compositores de una canción que pasa a la historia. No se ha escuchado en discotecas, ni siquiera creo que haya vendido muchos discos, de hecho creo que nadie lo conoce así por las buenas. A ver si con un poquito de "Por Dios, hombre, que la liga que se le cae a tu amiga no es la liga de futbol -así, sin tilde-, no es la liga de futbol que se pierde con un gol. Ra, ra ra". Efectivamente, la sintonía de El Larguero, pura lírica la de Benito Moreno, cuasi poeta.

La Liga de la amiga es, en esta ocasión, la Liga del marido de la amiga. No, no estamos ante un ejercicio de travestismo, sino ante un ejercicio de ingeniería financiera -así es como gusta llamar eufemísticamente a los supuestos 'mangazos'-. Hay quien se encarga y se empeña en desprestigiar las investigaciones sobre el citado escándalo de las subvenciones que la Delegación de Amparo Bilbao ha otorgado a la Liga Malagueña -con familiares de Bilbao, entre ellos su marido, Joaquín Perea-.

Si antes hablé de Manuel Marmolejo, lo del ex edil es 'pecata minuta' al lado del 'tinglao' que han montado los papis del niño cantautor de El Atabal. Lo de los Perea Bilbao uno se lo imagina como una escena caricaturesca: Bilbao firmando subvenciones mirando a otro lado y silbando, mientras Perea recibe, a manos llenas, el taco gordo -que dirían Los Morancos-.

La gran diferencia es que Manolo Marmolejo dijo eso de la Duquesa de Alba: "Yo no se nada", pero el alcalde le enseñó la puerta y, con supuesta dignidad, éste no tuvo más que cogerla. En el caso de la familia Perea Bilbao, el PSOE está montando un espectáculo al más puro estilo de la propaganda cutre salchichera de república bananera, inventando actos de apoyo que niegan los datos que Marga García, periodista de El Mundo Málaga, ha sacado a la luz con una base documental incontestable. Como dirían los compadres de Mundo Ficción: Eso es así.

Bilbao y Perea está como las pilas y el conejito: duran y duran y duran. No han salido del negacionismo inicial, no han reculado ni han acatado lo que no tiene contestación. Al final va a resultar que para algunos uno más uno si va a ser siete. Todo esto tiene un tufillo casposo, como aquella serie de principios de los noventa, donde Antonio Resines -padre en la ficción de Fran Perea en Los Serrano- hacía de mudo en 'Los ladrones van a la oficina'. Claro, se puede dar un aire, pero sin Mabel Lozano... y sin gracia.

Lo dicho: ¡Que eso no se toca!

Haidar

Aminatu Haidar ha pasado de dar pena a dar el coñazo. Así de simple. Fustiga al Gobierno de España y al marroquí por igual. La mujer, que lleva ya 24 días de huelga de hambre, dice que volverá a El Aaiún viva o muerta, pero volverá. También dijo que el Gobierno la estaba ninguneando, comparó al Gobierno de España con el de Marruecos... la chica cree que todo gira a su alrededor.

Probablemente es lo que le hagan creer los muchachos -claro, y muchachas- que tiene alrededor. Véase: Willy Toledo, un buen actor que, en todo su derecho, se sienta junto a Aminatu y da la cara como "amigo de los saharauis" exigiendo unos ciertos derechos. Pero ¿debe España ceder a las presiones de la primera que llegue y se ponga en huelga de hambre?

El Sahara es un problema que, para bien o para mal, ya no es asunto de España. Vamos, que si es asunto de España también lo es de Holanda o Gran Bretaña. La buena amiga, además, se ve en la tranquilidad de exigir al Gobierno que se mueva por ella.

Además, la 'planetaria' Pajín está también por la labor. Ayer exigió "en nombre de toda la sociedad española" que Marruecos actúa. Pajín, Pajín... ¿toda la sociedad española? ¿NO! Otra vez utilizando la reducción al absurdo. ¿Quién se cree esta Pajín? ¿Quién se cree Aminetou? ¿Pero ustedes qué se han creído? Las risas que se echa el mundo a costa de España...

Libérrimo

No sé si lo publiqué entonces, pero hoy, hablando con Pepelu, un amigo, vía messenger he recordado este 'ensayo' que nos encargó el profesor Rodríguez Braun el curso pasado.

La democracia o el menos malo de los sistemas

La democracia recibió una de las más acertadas definiciones de mano del que fuera Primer Ministro inglés, entre 1940 y 1945, Winston Churchill: "la democracia es el menos malo de los sistemas". Tortella habla de la democracia como algo "revolucionario, porque trae consigo el Estado del Bienestar". Lógicamente, con ese nombre no puede ser nada malo…

La afirmación de que "la democracia lleva aparejados de manera virtualmente forzosa la instauración del Estado del Bienestar y el abandono del patrón monetario metálico, ya que son incompatibles" puede parecer, en primer término un tanto demagoga. Unir democracia y Estado del Bienestar es algo poco sutil, incluso atrevido. De hecho, no existe ninguna relación entre la libertad del ciudadano a elegir a sus gobernantes y que los individuos deban recibir del Estado una serie de beneficios. Efectivamente, se trata, incluso, de factores opuestos.

Es muy ventajista utilizar, como argumentos para defender el Estado del Bienestar, que es necesario minimizar los defectos de la democracia. No es lícito afirmar que por el mero hecho de que el ciudadano vote una vez cada cuatro años a sus gobernantes, éstos deban disponer libremente de los ingresos del individuo para repartir la riqueza entre todos, sobre todo porque no se hace igualitariamente.

Si difícil es criticar a la democracia, casi imposible es manifestarse en contra del Estado del Bienestar sin ser tachado de egoísta. Sin embargo, se incurre fácilmente en la tergiversación de términos entre el egoísmo y la libertad. El individuo, en tanto que lo es, es libre de disponer de sus riquezas como crea conveniente, no debe el Estado, ni ningún otro ente subyugador, decidir por él en ningún momento. La simple exigencia de pagar un impuesto es per se un acto de coacción a la libertad.

Hablar de sanidad, seguridad u otros servicios como 'gratuitos' porque sean públicos es, igualmente, una falacia, ya que es el ciudadano, a través de sus impuestos, el que sufraga todo el aparato formado en torno al Estado. El circo burocrático que es el propio Estado hace que la capacidad de reacción del mismo sea muy limitada y, por cierto, no tenga la misma habilidad para solucionar ciertos aspectos coyunturales que, separadamente, los individuos si podrían, como, por ejemplo, cuando existe una catástrofe extraordinaria y se demuestra la solidaridad de los individuos.

Desgraciadamente, cualquier crítica al Estado del Bienestar se encuentra con la respuesta simple de que éste ayuda a los pobres. Sin embargo, nada más lejos de la realidad si se analiza más fríamente. El pobre no tiene porque recibir la ayuda del Estado para salir de la pobreza, de hecho esto es contraproducente. El Estado actúa como 'minimizador de la desgracia' y consigue que el beneficiario de su ayuda se relaje y vea ciertas necesidades básicas cubiertas, por lo que no tiene como prioridad tener un nivel económico mínimo.

En ese mismo sentido se puede hallar un planteamiento social, y es que el individuo puede desvincular las consecuencias económicas de sus actos. Por ejemplo, si el ciudadano sabe que si se arruina conseguirá ayudas del Gobierno, tendrá menos reparos en realizar acciones de riesgo económico y tratará de refugiarse en las ayudas.

También es ilógico pensar que el individuo, por si solo, no es capaz de dotarse de un nivel de bienestar suficiente, y por eso, el Estado debe intervenir. Esta afirmación se ve desacreditada con un argumento simple; si entre todos los individuos consiguen un nivel adecuado de bienestar a través de sus impuestos, ¿por qué no se puede conseguir individualmente sin la presión del Estado?

Existe un planteamiento que señala que el propio Estado del Bienestar regula el mercado. Es decir, que los programas sociales regulan la demanda y el mercado de trabajo. Claro, se regula el mercado de trabajo a través del empleo público. El empleo público es una manera de asegurar el trabajo a una persona hasta su jubilación. La seguridad implica, casi siempre, relajación en la actividad y, por tanto, descenso en la productividad.

Como conclusión, cabe destacar que, pese a la convención más extendida, ni la derecha ni la izquierda son enemigas del Estado del Bienestar. Por supuesto, como su nombre indica -bienestar-, es un punto muy goloso para presentar a los votantes en cualquier campaña y tan solo hablar de una regresión sería contraproducente. Es por eso que plantear un debate contrario a ésto se encuentra rápidamente con la oposición de casi la totalidad de los políticos.

Los políticos e Ikea

"¡Eso no se toca, mira, con eso no se juega!". Así reñía la famosa canción de la campaña publicitaria que la marca sueca de muebles desmontados, Ikea, sacó en octubre de 2007. No tuve más remedio que cantar esta cancioncilla cuando leía los titulares de prensa, esos que decían que Manuel Marmolejo había dimitido por el 'Cuñaogate', denominado así por Javier Gómez en su blog, El prisma.

Marmolejo, amén de ex concejal de polígonos industriales, seguirá teniendo sus cargos políticos dentro del PP. Como ha dicho Bendodo, seguirá siendo vicesecretario electoral del partido. Probablemente no estemos ante un caso de falta de honradez, o quizá sí. Yo no me atrevería a juzgar a Marmolejo, sin embargo estas actuaciones me llevan a recordar alguna de los cientos de historietas del Mortadelo y Filemón en la que se hacía referencia al tráfico de influencias. Seguramente, queridos lectores, el 90% de los que visitan este blog sabe que está mal, que está feo, adjudicar contratos públicos al cuñao...

Tenía -bueno, y tengo- a Marmolejo como un tío listo. No cualquiera llega a concejal. A lo mejor al ex edil le daba morbillo adjudicar 'digitalmente' a la luz del día los contratos para su hermano político. Hay parejas que disfrutan así, teniendo sexo en lugares públicos, a la luz del día, por si le pillan... Lo malo, Manolo, es que si te pillan pierde la gracia.

Aunque haya sido poco dinero, aunque existan resquicios legales, aunque todo esto, al final, se quede en nada, Marmolejo ha tratado de quedarse con todos nosotros, y aunque estemos cerca de la Navidad, no hay que pasarse de buenos. No está bonito, aunque la ley lo permita, dejarlo todo en familia.

Mariví Romero, en su blog, dice: "Y es verdad que Manolo Marmolejo se ha entregado en cuerpo y alma. Es una persona pasional y afable, cercano e inquieto". Nadie lo duda, en ningún momento se ha dudado de su trabajo ímprobo por la ciudad pero, Marivi, no todo es trabajo, también hay otra parte. Marmolejo ha podido pecar de ingenuo, pero a la luz de la imagen pública hay quien está poniendo en tela de juicio la honradez de éste y, por consiguiente, del equipo de Gobierno.

De todos modos, lo de Marmolejo es sólo un capítulo más en la política. De todo hay en la viña del señor, como se están empecinando en destacar los dirigentes del PP malagueño, desde Bendodo hasta la propia Mariví Romero, que no dejan de poner encima de la mesa el caso Matsa, u otros casos como las facturas del distrito Macarena... Habrá que meterle en la cabeza a los políticos el dichoso anuncio de Ikea... ¡Que eso no se toca!

Muñiz y el Málaga

Cuenta José Beltrán en la sección de deportes que gracias a los jugadores Muñiz ha ganado una vida 'extra'. No sabemos cuantas van ya, pero de aquel histórico Sporting vamos a tener que cambiar algún mote. A Ablanedo lo dejaremso huérfanos para que el 'gato' sea Muñiz. Que siete vidas tienen estos felinos, y el nuestro, desde la gran victoria contra el Atleti, no hace más que tirarse desde la azotea de un rascacielos.

¿Destituir a Muñiz? Mucha gente se pregunta si hacerlo o no. Todo depende de como sigan las cosas. Cualquier equipo habría reventado ya con declaraciones altisonantes desde el vestuario, desgana en los entrenamientos y otros factores que, al menos por ahora, no se han dado en este Málaga. ¿Por qué? Por, según la prensa, el buen ambiente que reina en el vstuario. Tampoco debe resultar baladí que frente al Sevilla estuvieran Fernando, Jesús Gámez, Manolo Gaspar, Ivan, Apoño o Juanito.

Como dicen los incansables Malaka Hinchas, el Málaga es un sentimiento que se lleva muy adentro. Más aún si los que se están dejando la piel en el campo, mejores o peores, son de Fuengirola, La Palmilla o Huelin, o han sido formados en nuestra cantera. Parece que sufrir con gente de la casa se hace más llevadero. Si en el campo hubiese cinco portugueses, tres españoles que van de vuelta, un argentino y dos senegaleses a todos nos parecería todo peor, sin duda. Pero no, contra el Sevilla jugaron, además, Duda o Baha que llevan tantos años en el club que parecen canteranos.

Entonces, destituir a Muñiz puede resultar una solución sólo, y siempre y cuando, sea sustituido por un preparador con solvencia. ¿De qué sirve traer a un entrenador sin experiencia? Puede resultar que si viene, como se rumorea, Djukic se acabe convirtiendo en el nuevo Guardiola, pero... ¿Y si se convierte en el nuevo Stoichkov? Hay veces que más vale malo conocido...

¡Vuerve Maleni!

Manué, malaguita de Mangas Verdes, estaba en la fila de la María Zambrano camino de su vagón. En la mano el billete de Ave para Madrid. Tarifa Estrella, clase Turista, un chollazo que le había conseguido su hija por el ordenador. Al más puro estilo Paco Martínez Soria, Manué llevaba consigo una maletilla con poca cosa, lo justo para ir a Madrid a hacer unos papeles estúpidos y volver en el día.

Cuando acabó su cola, le dijeron el vagón al que había de dirigirse. En la puerta ponía que era un vagón de Preferente. Se metió buscando al revisor, pero le atendió una azafata, morena, joven y guapa. Ésta le explicó que por algunos motivos, él iba a viajar en clase turista, pero en un vagón de preferentes. "¿Pero me dan de comer o algo?", "No, para eso vaya al vagón 6, el de cafetería". Entre contento y contrariado Manué fue camino de su asiento, donde había un azafato, o como demonios se llamen ahora, que había recibido señales de su compañera para echarle una mano. Le había tocado el asiento de la ventana, sin nadie al lado. "Menos mal, sin nadie que me dé palique. Así me duermo".

Los ostentosos sillones de cuero negro hacía que Manué (y los demás ocupantes del vagón) se sintieran como reyes. Cuando estaba todo el mundo sentado, la misma azafata que le había ayudado comenzó, con esa voz característica, con la tradicional cantinela: "¿Auriculares?". Cuando ésta iba por la fila tercera, otra voz se unió al concierto: "¿Revista Paisajes?", y así, como un canon a dos voces, Manué acabo por hartarse del martilleo y en cuanto le llegaron los auriculares se los puso. "¡Coño, qué incómodos!", pensó. Probablemente fuera la tercera o la cuarta vez que escuchaba música clásica.

Medio dormitaba cuando la pantalla de la televisión cambió, empezó a buscar el canal del sonido para escuchar lo que decía el vídeo que tenía enfrente. "Ministerio de Fomento. Gobierno de España". Todo lo que veía le sonaba: el aeropuerto, con un render que mostraba la ampliación; una megaproyecto de autopista en Las Pedrizas; ¡hasta el tren en el que estaba subido! Todo eso y mucho más era obra de un ser superior, extra ordinario (sí, separado). ¿Un consejero? ¿una delegada? ¡No! SúperMaleni.

Indudablemente, Manué estaba encantado con lo precioso que era el vídeo, con lo bonito de ver esa Málaga "der futuro" dentro de la Andalucía imparable. No se tomó a mal la propaganda, pese a que fuera época electoral, el ya sabía a quien iba a votar. Así que se dejó embaucar por unos logros que, gilipolleces aparte, Málaga no habría conseguido sin su ministra. Le pese a quien le pese. Si González llevó, por su obra y por su gracia (y salero), el Ave a Sevilla, Magdalena lo trajo a Málaga.

Manué no se lo tomó mal, ni otros muchos pasajeros, pero claro, alguno entendió que por muy bonito que fuera aquello, era juego sucio y rastrero. Ahora, algo más de un año y medio después, la Junta Electoral ha impuesto una multa a Magdalena Álvares por la utilización del Ave para hacer campaña. 660 euritos que tendrá que pagar Magdalena. Y seguro que lo hará de buena gana. Cualquier campaña medianamente bien preparada habría costado diez veces más que esa chapuza que, al fin y al cabo, le hizo el avío.

Que Magdalena no es tonta, no como se creen los catalanes. Es una pena tenerla tan lejos, allí en Bruselas, cobrando sin pagar impuestos como parlamentaria europea. Maleni ha sido la madre de Málaga en el Gobierno, y ahora Pepiño no nos quiere. Maleni nos ha dejado huérfanos. "¡Vuerve Maleni!" se sigue lamentando Manué por Mangas Verdes.

José Tomás, ¿o nada?

José Tomás nos abandona. Desde su vuelta a los ruedos, aquel mágico 17 de junio de 2007 en Barcelona, no ha faltado a Málaga ni en Feria ni en Resurrección. En la próxima Pascua, tendremos que digerir la última procesión con otro cartel que no estará formado ni por Manzanares ni por Tomás, que prefieren el azahar sevillano al salitre malaguetero. ¡Traidor! Que no hombre, que es broma. Málaga, gracias al de Galapagar había vuelto al escenario taurino nacional.

Pero claro, no todo dura para siempre. Esta relación ha acabado, José Tomás se ha ido con otra, según dicen, más alta, más guapa, más lista... El niño tiene que dejar la teta y el biberón y volar solo, crecer. Eso es lo que necesita Málaga. Tras dos años de Resurreción (en todos los sentidos) la empresa se las ve ante el dilema de saber si la ausencia de José Tomás se llevará a mucha gente de la plaza.

Con la noticia del abandono del torero más mediático, alguno ha dicho ya eso de "Tomás o nada". Es indudable que el de Galapagar había devuelto a los malagueños la ilusión a ir a La Malagueta después de siete días de procesiones, madrugones y trasnoches. Pero como muchos otros, me da a mi que los asistentes a las corridas en Málaga se mueven, en gran número, por las modas... ¿público, afición?

Ahora en vez de llorar por la marcha de Tomás hay que ver el mundo de posibilidades que se abre. Repartir el pastizal que se llevaba un solo torero entre toros y toreros. Perera, Cayetano, Morante, Castella... Si la empresa quiere seguro que puede volver a llenar, más aún si el Ayuntamiento exige una buena corrida picassiana el Sábado Santo. En Fitur saldremos de dudas. Todavía quedan dos meses, pero eso se pasa en un suspiro.

El efecto que se esperaba de la causa

Cuando Magdalena Álvarez anunció que 'nos robaba' a Salvo para llevárselo al Ministerio de Fomento a nadie le extrañó, porque a nadie se le escapaba que Enrique Salvo Tierra era uno de los puntales del Partido Socialista en Málaga, la mano derecha de una Marisa Bustinduy venida a menos. Además, ya tenía la experiencia como delegado de Obras Públicas y Transportes de la Junta.


Salvo es un político con carrera, que no es lo mismo que un político de carrera. Pese a haber nacido en Algeciras, este malagueño de adopción de 52 años es doctor en Ciencias por la Universidad de Málaga. Lo que es seguro es que sabrá llevar con rigor, compromiso y entrega a Málaga la oficina del Metro de Málaga. No hay que ser socialista militante para creer en que el 'sustituto' de Urkijo viene a dejarse la piel por un proyecto que va mucho más allá de izquierdas y de derechas.

El 'guerreo' de Urkijo ha dejado en estos años un trabajo avanzado y bien hecho. Al nuevo responsable le tocará resolver la dificilísima papeleta de la entrada de las máquinas en la Alameda y el Parque, o la resolución de algunos aspectos sobre las líneas 1 y 2. Pero claro, no todo van a ser lisonjas y loas por el nombramiento, que todavía resuenan algunos tiros que le salieron por la culata a Salvo.

Su nuevo cargo no tiene que ver nada con las falsas acusaciones que él y Bustinduy arrojaron contra el Alcalde por beneficiar a su madre. Ahí está la condena, aunque eso no significa que le invaliden para desarrollar acertadamente su nuevo cargo. Me da que la bancada socialista del Ayuntamiento de Málaga aún no ha digerido muy bien su marcha, y muchas veces se le echa en falta en los plenos.

¡Una prótesis para La Manquita!

¿Se quejaría Cervantes si llegara un señor y le propusiera implantarle una prótesis y recuperar la extremidad perdida en la batalla de Lepanto? No creo. Sin embargo, nuestra pequeña Catedral anda manquita desde hace siglos y nadie, pese a los adelantos técnicos, ha tenido a bien ponerle una prótesis. Se ha hablado de llevar a cabo proyectos ilusionantes, proyectos estúpidos, proyectos irrealizables, etcétera. Quizá el más estrambótico de todos fuera aquel que pretendía proyectar un holograma que, por las noches, hiciera parecer que la Catedral estaba terminada. Interesantísimo.

El presidente provincial del PP, Elías Bendodo, ha salido ahora con uno de esos proyectos recurrentes, como el embovedamiento del Guadalmedina, el soterramiento de Cánovas o el intercambiador de la Marina. Proyectos, todos estos, que salen a la palestra cada cierto tiempo para descargar un poco el ambiente intelectual y elitista de la clase política y así acercarse un poco más al ciudadano... Es necesario, dice Bendodo, abrir un debate para que los malagueños decidan si desean finalizar la Catedral.

Quizá sería necesario que los malagueños, antes de nada, conocieran que la Catedral no sólo está manquita, además no está completa en su planta. Finalizar el primer templo de la ciudad supondría, además, acabar las sacristías. Según se pude observar, tanto en los planos primitivos como en la propia fisonomía de la Catedral, en Cortina del Muelle falta una segunda sacristía que, probablemente, llegaría prácticamente a tocar la pared del edificio de la Telefónica. ¿Un poco atrevido, no?

Finalizar la Catedral no debe suponer un trauma para la ciudad. Se trata de terminar lo inacabado, se trata de hacer definitivo lo provisional. Que uno de los símbolos de la ciudad sea un edificio inacabado es, cuanto menos, para pensar que estamos un poco tocados del ala. Son muchos ejemplos de templos finalizados con el paso de los siglos, y no es ningún trauma. No nos vayamos muy lejos, El Pilar de Zaragoza se terminó en los años 60.

Sin embargo, lo que más me extraña de toda esta historia es que sea ahora, en plena crisis, cuando Bendodo proponga el debate. ¿No habría sido más interesante hacerlo en pleno pelotazo urbanístico? Seguro que alguna promotora constructora habría entrado en el concurso pretendiendo hacer ahí arriba unos 'atiquitos' curiosos. Ahora, con la crisis de la vivienda de primera construcción nos tendremos que conformar con una torre que sólo sirva para tocar campana. Qué pena no aprovechar las grandes oportunidades.

En definitiva, que la Catedral tenga su segunda torre y, a la vez, se complete la balaustrada y todas las esculturas supondrá una importante inversión, que no es lo mismo que un gasto. Saldrán voces, igual que salieron cuando se arreglaron las cubiertas, que vean innecesario que la Junta o el Ayuntamiento sufraguen estas obras, yo creo que es necesario que sean las instituciones las que culminen un proyecto que, más allá de un edificio religioso, es el emblema de una ciudad.

Boabdil y el olivo moribundo

Cualquier asociación defensora de la dignidad de la mujer debería centrar ahora sus esfuerzos en borrar de todos los libros de historia, de todas las leyendas y, en general del imaginario colectivo, la frase que Aixa, la madre de Boabdil le dijo a su vástago tras ser expulsado de Granada por los Reyes Católicos. ¿Por qué? Porque ya puestos, repongamos el honor del rey moro en todo su esplendor. La Ley de Memoria Histórica debería, incluso, quitar la estatua de Isabel la Católica del centro de Granada. Ya en serio, las instituciones no deben permitir según que atrocidades históricas.

Todo esto viene a colación de la decisión, aceptada por la Junta de Andalucía, de despojar de sus cadenas al rey preso en el escudo de Canillas del Aceituno. Eso tan cacareado de “el pueblo que olvida su historia está condenado a repetirlo” se hace patente. No se trata de temer que vuelva Tarik por el Estrecho, y si vuelve, vivediós, ahí está el avance cultural y patrimonial que nos trajeron a partir del 711. La guasa del asunto estriba en que tenemos unos representantes que con tal de ser los menos xenófobos, los más plurales y los más guays son capaces de hacer el ridículo hasta límites insospechados. Además, se junta con que yo no soy amigo íntimo de lo políticamente correcto, al menos cuando eso te hace convertirte en un inculto.

Si el pobre de Boabdil fue apresado… pues mireusté, es la historia, y si su pueblo hace 500 años vio conveniente reflejarlo en su escudo, es lo que hay. Alguna hipotética asociación de amigos del aceituno y el olivo debería levantarse en armas ahora. El mismo escudo de Canillas representa una sangrante falta de ética y amor hacia esta bella especie autóctona andaluza. ¡El olivo tiene las raíces al aire! ¡Se van a secar! Ignacio Narváez, buen amigo e historiador en ciernes, cae en la cuenta de semejante desfachatez. ¿Cómo es posible que Boabdil sea desencadenado y nadie eche una bolsita de compost? Un poquito de piedad con el arbolito.

Sí, definitivamente tengo que caer en otro de esos lugares comunes en los que acabamos los escritores mediocres: el sentido común es el menos común de los sentidos. Ahora retomo con el principio. Aixa, la madre de Boabdil sería hoy blanco de las iras de todas las comunidades feministas, y reprobada por toda la progresía tras profesar a su hijo eso de: “Llora como mujer lo que no supiste defender como un hombre”. Qué locura, que alguien esconda eso, por Dios. ¿Cómo puede pervivir un ejemplo de machismo tan determinante como ese? Debe ser exterminado del imaginario colectivo de inmediato… Y claro, así nos luce el pelo. Cada día estoy más por convocar un concurso de chorradas, lo difícil sería escoger la más grande.