Yo no soy Juan Martín Serón

Si fuera militante del PP en Málaga no tendría más que defender al alcalde de Alhaurín el Grande, Juan Martín Serón. Si fuera militante socialista en la provincia atacaría a la dirección de los populares por permitir que un alcalde relacionado con casos de delitos urbanisticos fuera el cabeza de lista. Lo de Martín Serón es como la cabeza visible de un sinfín de casos de alcaldes salpicados por las aristas de los ladrillos de la construcción salvaje de los últimos años.

Ni soy militante de uno ni de otro. Pero soy malagueño y estas cosas me tocan la fibra. Muy seguros deben estar los populares para sacar adelante una campaña con un lema tan tajante como ese que dice "yo también soy Juan Martín Serón". Pues mire usted, Juan Martín Serón, para bien o para mal, sólo hay uno. Que Alhaurín ha avanzado mucho bajo su mandato no lo puede discutir nadie, pero que la sombra de la corrupción y el trinqueo es alargada lo dudan pocos.

Lo que me llama especialmente la atención es el férreo cierre de filas que lleva hecho la dirección provincial del PP en torno a Juan Martín. Muy clara han de tener su inocencia para hipotecar la credibilidad del partido. Además, el secretario general provincial de los populares, Francis Salado, afirma y se reafirma en que Serón es inocente, que no hay pruebas suficientes, dice. Sin embargo, al ciudadano todo esto le da que pensar. Un malicioso analista de la actualidad, por burdo que sea -como es mi caso-, cae rápido en la generalización fácil del "si el río suena, agua lleva". Es verdad que hay que dejar que la justicia siga su camino, pero aquí la oposición tira de manual y se queda con el "difama, que algo queda".


La cosa es que el Caso Troya puede tocarle la silla a Martín Serón, aunque parece que Alhaurín es feudo popular per saecula saeculorum. El tiempo nos dirá en que queda todo esto, pero que tengan cuidado los alhaurinos, que entre palmera y palmera se le puede colar un caballo y descargar todo un ejército de picudos rojos...

Málaga vagabunda

Málaga, excandidata a Capital Cultural Europea, se presentó ante el jurado europeo con un vídeo para defender la candidatura. El susodicho 'recurso audiovisual', por llamarlo de una manera cultural, moderna y bonita, es una auténtica obra de arte conceptual y visual. Vamos, me imagino que en eso creería el autor del mismo, porque yo sigo sin encontrarle el sentido por más que lo veo.

Hay un grave problema de concepto en el vídeo. Málaga parece un gran solar, una ciudad después de una guerra. Nada del Solar del Paraíso del que tantas fotografías hemos podido ver. Un solar gigante, lleno de escombros sin nada que ofrecer más que un tipo tocando la guitarra. Hasta el punto en que empiezan las palmas. Málaga, al parecer, es ahora defensora del flamenco, aunque no se apueste por él por falta de presupuesto provincial.

Cuando empiezan las palmas Málaga empieza a reconstruirse virtualmente: espacios escénicos, una ciudad viva para la cultura (pero no aparece gente), muchos colorines sobre el blanco y negro del vídeo. Mucho modernismo respira el dicho recurso audiovisual. El tema es que los autores presentan a una Málaga vagabunda, pedigüeña, pobre, sin nada que ofrecer. Málaga aparece como una pobrecita necesitada de subvenciones europeas para arreglar su centro y rehacer edificios demolidos por el paso de los tiempos y los urbanistas.

En definitiva, el vídeo que presentó Málaga como defensa de la capitalidad cultural viene a ser ese hombre barbudo, despeinado, con las ropas raídas y el cartón de vino que tantas veces podemos ver paseando por las calles del centro. Málaga, según mi punto de vista de inexperto, no presentó una propuesta, se enfrentó al jurado con una petición. Es verdad, a toro pasado todo es más fácil, pero como ciudadano tengo el mismo derecho al pataleo que cualquiera. Y lo digo, sin ambages ni segundas interpretaciones: con ese vídeo no íbamos a ningún lado. 

El rociero gana a la malagueña

Tomás Gómez, ese tipo con patillas de caballista rociero le ha pegado un repaso a la malagueña Trinidad Jiménez en las primarias del PSOE en Madrid. Trini, esa mujer con acento casi canario se ha pegado el batacazo premonitorio del principio del fin de la era Zapatero. Ella, Trini, pensaba que lo tenía todo ganado siendo hija política del gran jefe de la tribu. Pero Madrid no entiende de tribus, ni de etnias ni de nada, sólo de democracia interna.

Viejos socialistas madrileños como Joaquín Leguina tienen que estar frotándose las manos. Incluso Rosa Díez puede empezar a pensar que se precipitó en fundar su UPyD. Zapatero no iba a ser eterno y esto es una muestra clara de la debilidad del liderazgo unipersonal que ha ejercido el presidente del Gobierno. En realidad, los que peor quedan en todo esto son Pepe Blanco y Leire Pajín, ¿cómo van a tener fuerza ahora para mandar en el partido si el primero que llega les mete un gol por la escuadra? Ojo a Tomás Gómez, que como sepa usar sus armas puede llegar lejos, muy lejos. Hasta el momento está manejando los tiempos mucho mejor que aquellos a los que tiene por encima en el organigrama del partido. Con sentido común puede llegar lejos...

Es curioso, si extrapolamos todo esto a las provincias, ver como el zapaterismo -o el chavismo en su defecto- parece que está de capa caída. Zapatero, revestido de Trinidad Jiménez, chaqueta de cuero y melena rubia, se ha pegado la gran ostia perdiendo en Madrid. ¿Qué habría pasado si en Málaga se hubieran celebrado unas primarias? Probablemente habría ganado María Gámez, o no. Quizá Trillo hubiese movilizado las bases como ha hecho Gómez en Madrid. El mensaje habría sido tan simple como hacer correr la voz de que Zapatero es un cadáver político y optar por el cambio. ¿Es Griñán un cadáver político? Pepe: cuando las barbas de tu vecino veas cortar...

Griñán no se tendrá que enfrentar tampoco a unas primarias. Por un lado eso que nos ahorramos los andaluces. No tendremos que soportar lo cansino de aguantar a todas horas una lucha intestina en el PSOE. Ya la estamos 'sufriendo' con la insistencia de Trillo en Málaga. Parece que al ex delegado de Medio Ambiente la jugada le está saliendo bien y va a llevar al partido ante los tribunales. Pero Pepe no quiere follones y se ha blindado la candidatura a presidente de la Junta de Andalucía. A veces pienso que en nuestra comunidad autónoma, si a los socialistas se le ocurriera poner una inanimada barra de carbono como candidata ganarían las elecciones y ésta sería presidenta de la Junta.

The show must go on

El programa es capital. Los malagueños hemos invertido años, tiempo y dinero en Málaga 2016. El sueño de ser el centro cultural de toda Europa no se ha cumplido. Sin embargo, como ciudadano, entiendo que estamos en nuestro derecho de conocer qué han defendido nuestros político en Madrid. ¿Qué baza hemos jugado? ¿Cuál es el programa de la candidatura? Ahora, cuando todavía estamos pensando qué es lo que ha podido fallar, Málaga debe conocer cuál era su propuesta y en qué hemos invertido tanto dinero público. Como dijo aquel: ¡Queremos saber!
El espectáculo debe continuar. Si Málaga pretende ser vanguardia cultural no necesita de pegatinas, títulos ni nada. Sólo necesitamos una línea de actuación, una continuidad en una fundación, se llame como se llame, que trabaje en pos de un modelo de ciudad cultural. El CAC, el Picasso o el Thyssen son sólo alguno de los pilares, pero ¿adónde va todo esto? ¿debe acabarse? ¿si no hay subvención europea no sirven de nada todos esto años?
Lo dicho. El espectáculo debe continuar, y aunque no haya un horizonte con forma de pegatina, hay que seguir trabajando. Olvidarse de la batalla política cutre, sin sentido y que no tiene más finalidad que la electoralista, y pensar más en el ciudadano, en la ciudad y en su futuro. Un futuro que va mucho más allá de 2016 y, por supuesto, más allá de mayo de 2011. Si Málaga no ha sido Capital Cultural es, simple y llanamente, porque no lo ha merecido, no por culpa de ningún político lengüetón.
Insisto, me reafirmo y, aunque no sirva de nada, exijo saber en qué se ha gastado el dinero de los malagueños. Más allá de sueldos, cosa que me importa algo menos, quiero saber cuál ha sido el arma de Málaga, cuál ha sido el programa que nuestra ciudad ha presentado ante los jueces. ¿Cómo vamos a esperar los malagueños a conocer el programa de la candidatura dentro de un año? ¿Esperan que se nos olvide? Que se conozca, que se de a conocer tanto como el logo u otras actividades. Yo, como malagueño, quiero saber que me voy a perder en 2016.

No sois la solución, sois el problema.

Hay veces que uno prefiere botar antes que votar a un cargo público. Pocos se salvan. La cosa es que escucho a mucho currito quejarse, que si no puede ir a la huelga porque el buitre del despido sobrevuela su cabeza; que si va le descuentan el día y no le compensa... El tema es que hay gente que, además, duda si ir o no a la huelga del 29-S porque no sabe a quién quiere joder más, si a los sindicatos o al Gobierno. Si va, se jode el Gobierno, si no va se joden los sindicatos. La cosa es no dejarnos hacer las cosas tranquilos.

Mi padre tiene por costumbre, cuando hablamos de política, decir que parezco un anarquista de los 70. El tema es que cuando hablamos de política sí me gusta, lo malo es cuando hablamos de políticos. Eso es más jodido. Mi descreimiento con la clase política es cada vez mayor, sólo hay pequeñas ínsulas, algunas excepciones honrosas. Pero si además metemos a los sindicatos, se lía el acabose.

No me gusta generalizar, y no lo haré. No puedo meter en el mismo saco al sindicalista que lucha por los derechos de sus compañeros dentro de la empresa, trabajando codo con codo y haciéndolo por amor al arte con el sindicalista del aparato, el que cobra 2.500 euros al mes, pero vive del sindicato, de los afiliados y del estado, ese que se queja del paro, de lo malo que son los empresarios y de lo hijodeputa que es el Gobierno mientras se 'jinca' un solomillo de ternera poco hecho y una botella de vino de a 35 euros mientras los curritos no tienen ni para echar un Don Simón.

Ese sindicalista es el que se merece que no vaya nadie a la huelga. Las centrales sindicales son una zahúrda de vividores que con la mano izquierda alzan el puño y con la derecha parten las patas de la cigala. No, no estoy generalizando, es el vivo retrato del sindicalista puntero, el beligerante, el de la izquierda rancia que el 29-S saldrá a armar el taco contra todo aquel que no quiera plegarse a sus designios. Tú, sindicalista puntero, eres gran parte del problema, por no saber salvaguardar la dignidad de los trabajadores, por dejarte embaucar y por vender el alma del currante al sol que más te caliente.

Lo de los políticos es harina de otro costal, cosa de meditar mucho más y pensar quienes son menos malos si unos u otros. Yo, con la alegría de mi edad, digo claramente que aquí, quitando los curritos, los sindicatos, los políticos y los empresarios no son la solución, son el problema, y esto sólo lo arreglamos sin ellos.

Maldito septiembre

Una semana más y morirás, maldito septiembre. Este mes es como el lunes de la semana. Un tostón. Ya no tiene ni la gracia de que empieza la liga de fútbol, ya empieza en agosto, así que, querido septiembre, cada vez tienes menos gracia. Los perotes, por ejemplo, podrán decirme que tienen su Feria y la procesión de la Virgen de Flores. Vale. Lo acepto, pero este es un mes que cada vez me gusta menos. He de reconocerlo. Lo detesto porque empieza el curso. ¿El colegio? No, pobres chavales, que estudien y se hagan algo en la vida. Me refiero al curso político. Sálvese quien pueda.

Para empezar, suponer que el curso político acaba en algún momento ya me parece demasiado atrevido. Pero claro, en verano los "y tú más" se convierten en "y tú un poquito más". Como con más respeto, pero sin bajar la guardia. Este maldito septiembre nos traen el inicio de la campaña electoral para las municipales. Sí, repitan conmigo: sálvese quien pueda.

El pasado fin de semana el Partido Popular pegó un puñetazo en la mesa. Se plantó en un clásico feudo socialista, Antequera, y metió a 17.000 personas en el coso taurino antequerano. Rajoy, Arenas y Bendodo se vieron en un ambiente que sólo se ve en los grandes mítines personalistas del trajeado Camps en la plaza de toros de Valencia. Ambiente de gran cita, populares enaltecidos, banderas celestes, albatros levantando el vuelo... Las municipales son una dura prueba para los populares andaluces. En ellas se le va media vida.

Si las municipales hacen que el Partido Popular despunte algo, lo más mínimo, eso les hará crecerse frente a un PSOE falto de liderazgo en Andalucía. Por más Pepe Griñán que nos metan con calzador, sólo hay que tomar algunas frases de un artículo que firmó José Manuel Atencia semanas atrás en el diario El País. El susodicho se llamaba "La táctica del murciélago". El PSOE está tirando de cantera, mientras que el PP tiene a los Cristiano Ronaldo y los Messi de su política. Griñán confía en que su táctica de sacar políticos de la cantera le salga como a Guardiola y le aparezcan Xavis e Iniestas. Sin embargo el tema le puede salir rana y flirtear con el descenso, como algún que otro año ha hecho el Athletic de Bilbao con tanta cantera.

La cantera, o la base, sirve, está bien, pero no en exceso. Si me equivoco me equivoqué; si acierto acerté, pero los socialistas están poniendo en grave peligro el statu quo de su cortijo. Yo tiraría de fábula y hablaría de Pedro y el Lobo. Ya nadie se cree que Arenas pueda ganar... pero ¿y si gana? Eso es harina de otro costal, que ahora estamos en septiembre y me han vuelto a liar con la política.

Una tregua, por favor

Pues de un tiempo a esta parte me ha dado por ser crítico, que también estamos para eso, no sólo para decir que nuestra playa es la mejor y nuestro café el mejor servido. Y lo de esta semana me ha hervido la sangre. Quizá habrá gente a la que le parezca una chorrada, pero a mi, eso de perder patrimonio histórico no me parece baladí. Hablo del edificio del siglo XVIII que ha sido derruido en la calle Mariblanca. El inmueble en cuestión estaba ya declarado como ruina inminente, por eso el Ayuntamiento decidió derruirlo.

Muchas veces, como pasa con las personas (y me pongo filósofo), lo bonito no está en el exterior o en la fachada, sino que se encuentra en la estructura, en las paredes, en el interior. Es el caso de muchísimos edificios del centro histórico de la capital. Y es que a saber la de obras de arte que habrá en esos techos y paredes. Frescos, muy del gusto de estilos anteriores, seguro.

¿Podemos hablar de terrorismo urbanístico? Bueno, quizá. A lo mejor podemos hablar más de pequeñas actuaciones, al estilo de la Kale Borroka. Pequeñas acciones que destruyen el patrimonio. Una lástima. En Málaga, en su día, colocamos un hotel que tapaba la vista de la Catedral, pero sin embargo, hace poco tiramos un edificio de estilo clásico por el mismo motivo. Siempre con lo mismo.

No puedo dejar de recordar, cuando hablan de urbanismo, que yo no tengo ni idea, sólo sé cuál es la imagen de la Málaga que quiero. Y siempre la cuento. ¿Por qué hubo que destruir, como si hubieramos sufrido una guerra, El Perchel? ¿Por qué hemos tenido que echar abajo el barrio de la Coracha? ¿Por qué la Cruz Verde? Aquí, muchas veces, confundimos el progreso con lo moderno. Se me permita estar en contra, señoría. El progreso no es siempre defenestrar lo antiguo y superponer lo contemporáneo. A veces progresar significa cimentar las bases del pasado para construir un futuro sólido.

Pero en Málaga, como tantas otras veces, lo tapamos todo con el tupido velo del cosmopolitismo, esa maldita lacra que lo justifica todo. Yo sólo puedo pedir un cese temporal de las armas, una tregua. Pero entonces tendría miedo de que volvieran con más fuerza. Que Dios nos pille confesados.

La Luna Mora

Este fin de semana se celebró en Frigiliana, en la Axarquía, el Festival de las Tres Culturas. Parece que estas celebraciones rememorando aquella supuesta convivencia pacífica entre moros, cristianos y judíos están de moda. Aquí sí podemos decir moro, por lo menos si es un festival no hay problema, como el Festival de la Luna Mora de Guaro. Tampoco es nada malo.

Comentaba en el Facebook este fin de semana con algunos amigos que me gustaban mucho eso de ver algunas localidades disfrazadas de medieval, esa idea de rememorar algo que, realmente, nunca existió. Lo de la convivencia entre las tres culturas, no cabe duda de que existió, pero de ahí a que fuera pacífica va un trecho. Y muy largo.

Pero me centro en lo de los festivales. La verdad es que hay pueblos, como Guaro, Carratraca o Frigiliana, a los que le sienta muy bien convertirse por unos días en una ensoñación de tiempos pasados. El otro día paseaba por Frigiliana y me crucé con un pasacalles por esas cuestas empedradas y, claro uno se deja llevar por la música medieval, la decoración, la iluminación... todo. Por las buenas me imaginé aquello como un auténtico pueblo medieval.

Y lo parecía. Me lo creí totalmente. Un pueblo a seis kilómetros de la costa, pero apartado de la llegada de barcos y la vida de los puertos de pescadores de Nerja y las zonas cercanas. Frigiliana tuvo que ser lo que es hoy, un pueblo tranquilo, con huertos y con las tres culturas paseando por las cuestas.

Yo, que siempre me quejo de todo, hoy tengo que quedarme con lo bueno, con la vida que destilan estos pueblos durante los festivales. Y, cómo no, con la idea de que la convivencia entre las Tres Culturas, esa que no fue pacífica, hoy lo sea y lo consigamos en Frigiliana, en Guaro, en Carratraca o en Melilla. Pero todos juntos.

Las partituras de la Feria

Desde que acabara el último festejo del abono malagueño sigo dando vueltas y buscando detalles positivos. Soy un optimista nato, así que trato de buscar la cara amable de las cosas siempre que puedo. Insisto, siempre que puedo. Bueno, pues empecemos a darle a la tecla mientras escucho unos pasodobles de la sensacional e inigualable banda de los colegios Miraflores y Gibraljaire. Esos pasodobles que suenan más lento de lo habitual, pero que le dan una enjundia a la plaza de La Malagueta que no tiene parangón en el orbe taurino nacional. Algo bueno. A ver si con los pasodobles me entono:


Churumbelerías
Me quedo, sin duda, con la presentación de los novillos de la primera del abono. Toros astifinos, muy en tipo para una novillada de plaza de primera. Cómo se nota que los chavales no son figuritas y tuvieron que vérselas con unos novillos de La Plata mansos y sin casta. Pero se las vieron. López Simón es un torero de esos de la escuela del toreo de rodillas, que tan poco me gusta de buscar al tendido más de lo estrictamente necesario. Un chaval que se ganó al público de las novilladas sin picar del año pasado con ese toreo populista que tanto gusta al público que llena la plaza, pero no al aficionado.

De churumbeles sigue la cosa. Oliva Soto. Mi gran esperanza perdida, apenas algún detalle con la capa, pero muy malos detalles en su actitud, que parece que son más por falta de aptitud. No puede vivirse de un triunfo cuando tienes toda una carrera por delante. Sin duda, para mi, lo más desilusionante, quizá porque era de lo poquito en lo que tenía esperanzas.

Paquito el chocolatero
Como una feria de pueblo, sigue el público malagueño. Una lástima que una plaza con una media de 8.000 asistentes a los festejos sea tan poco ambiciosa Los trofeos caían por doquier, como si no costasen. Al más puro estilo de la Costa del Sol, que para eso estamos en ella.

No concibo una plaza de primera con unos criterios tan bajos y tan favorables a lostoreros de poca clase. Hemos regalado orejas como si eso supusiera que Málaga estuviera en la boca de todos para bien. Al contrario, esta Feria ha sido, como leí días atrás, más triunfalista que triunfal.

La Puerta Grande
Este año no habrá que desengrasar la puerta grande. Las bisagras comenzaron la Feria con mucho trabajo. Salieron Diego Ventura, Enrique Ponce, Jose Mari Manzanares y El Juli. Cuatro triunfos a precios distintos.

La de Diego Ventura, a mi parecer, inmerecida. Sigue sin llegarme ese toreo casi merdellón del portugués, y eso que en esta ocasión trató de estar un poco más comedido... pero siempre acaba saliendo. Además, ese rejonazo de muerte en dos tiempos, colocado muy perpendicular sigue sin convencerme. Pero bueno, como dice aquel: son los caballitos, que eso son otra historia.

Ponce. Larga historia esta. "Torear es engañar al toro sin mentir". ¡Ay! Ponce, una vez más, se aprovechó de esta Málaga que lo adora, y él lo sabe, y lo utiliza en su favor. Aquí, donde le hemos regalado indultos a precio de saldo, le hemos regalado este año 3 de las 4 orejas que se lleva en el esportón. La puerta grande más inmerecida de este año y parte de los anteriores. Una estocada muy defectuosa, una faena muy cortita de mano izquierda y sin usar la capa. Vamos, un regalito. ¿Que se inventó sus toros? Vale, pero sigo sin ver esa puerta grande.

Manzanares. Se llevó dos orejas cuando debió llevarse una a un toro más facilón. Una faena aceptable pero con mucha transmisión. Una pena que, otra vez, el público supere en una cantidad tan abrumadora a la afición. Mi faena, la de Manzanares, fue la que le hizo a ese toro tobillero de Juan Pedro, una joyita de la que el ganadero se mostraba orgulloso. Es verdad, no era un juanpedro bobo ni dulzón, era un hijoputa. Manzanares supo entenderlo y lo llevó por donde quiso. Eso es inventarse a un toro. Esa si es faena de puerta grande. Y hubo algún crítico que la calificó de barata. Yo no lo veo así.

Y El Juli. Cada vez me gusta más el madrileño. Creo que su puerta grande es merecida. No tan barata como la de Ponce. No, no fue una faena de saldo. Fue una faena rotunda, contundente, de figura. ¿Que se la hizo a un novillo? Sí, como aquella que le valió a Cayetano el Capote de Paseo en 2008. Faenón al fin y al cabo.

Tercio de Quites
Las eternas y dulcísimas verónicas de Morante de la Puebla me dejaron tan boquiabierto como esa manía suya de creerse un torero de arte. Que lo es, pero tiene mucha más técnica que un buen saco de esos. Entiende a los toros, pero tiene en mente esa imagen de torero maldito que prefiere una bronca a unas simples palmas. Perera, Cortés, Oliva Soto o Salvador Vega dejaron algo interesante para aquellos que se encargan de premiar la labor con la capa en el trofeo Vicente Zabala. ¡Larga vida al toreo de capa!

Manolete
"Si no sabes torear pa´ que te metes" rezaba la letrilla maliciosa de los detractores de Manolete cuando escuchaban su pasodoble. Pues eso, que sigo sin encontrar justificaciones a algunas presencias. Rivera Ordóñez, Javier Conde, Manolo Sánchez o alguna sustitución insustancial como la de El Tato. ¿Qué pinta El Tato en La Malagueta? Si quiere trabajar creo que no tendría problemas en hacerlo en cualquier plaza como veedor... ¿o sí? Me quedo con esos mantazos del sábado por la noche que vi desde mi balcón.

No tiene ningún interés Rivera en el ruedo, está falto de todo menos de estética. Bueno, entiéndase por estética el colorido, el gracejo, pero no estética con la capa o la franela. Ni mucho menos. Es un torero muy cortito, nada que ver con ese que se comía el mundo a mediados de los noventa.

De Manolo Sánchez o Conde no comentaría más que hacen mucho más llevaderas las crónicas de callejón para los que la trabajan, porque no se pierden una.

Fiesta Taurina
Siendo generoso con el pasodoble, me toca hablar de El Fandi. Mantero por excelencia, banderillero de vocación pero sin colocación. Memorable ese tercer par al segundo que toreó el jueves por la tarde, difícil de olvidar cómo clavó semejante par a semejante distancia. Un auténtico espectáculo, dantesco para unos, bonito y merecedor de trofeos para la abrumadora mayoría que supone el público en La Malagueta.

Pan y toros
Los alguacilillos, víctimas de la anécdota. Ojalá el mal mayor de La Malagueta fueran esos dos señores. ¿Y el Delegado Gubernativo? ¿No es el responsable primero de cumplir y hacer cumplir la 'ley' en el callejón? Tomemos nota. Hay tanto que arreglar antes de quitar de enmedio a dos señores disfrazados de alguaciles que parece más una broma que una verdad. ¿Pretendemos tener alguacilillos de verdad, como los de Madrid o Sevilla? Para eso hace falta una base que no existe aquí.

Nerva
Y ya termino. Nerva, el pasodoble eterno, el del solo de trompeta para mis dos predilectos de la Feria. Los salvadores. Cortés y Vega. Uno entró por la puerta chica y otro por la de atrás, pero ambos han dado razones, y de peso, para dejar claro que Málaga es una plaza que se les da bien y que se han ganado por pleno derecho estar aquí.

Los naturales de Cortés en la tarde del sábado son de los que ponen los vellos de punta, de esos que un aficionado recuerda horas después y se sorprende en el Real o en un bar de La Malagueta recordándolos y moviendo el brazo izquierdo tratando de imitar el movimiento del sevillano. Una delicia ver a Cortés en Málaga. Dos veces fue capote de paseo. A ver si vuelve por sus fueros.

¿Y Vega? Ojalá no deje escapar el tren que pasó ayer. Ya ha dejado pasar tantos que suena a broma, pero este chaval tiene todos los alicientes para coger un puesto en la cresta de la ola y no soltarlo. Ojalá la cabeza le deje disfrutar de este momento. Estuvo muy interesante, tanto que me sentí avergonzado, como malagueño, que estuviera cerrando la Feria. El año que viene a ver si lo colocan un poquito mejor.

Primer Aviso
A los espadas. Quitando Manzanares, y poco más, la Feria ha estado falta de buenos matadores a la hora de la suerte suprema. Una lástima, ya que más de uno ha perdido trofeos por su falta de aptitud con los aceros.

Segundo Aviso
A quien corresponda, por el espectáculo tan dantesco ofrecido en nombre de Málaga el sábado primero de Feria. Fue Málaga la que se quedó sin festejos, no Ana María Romero o Fernando Puche, sino la primera en el peligro de la libertad. Todos tragamos y callamos, pero el punto negro ahí queda.

Tercer Aviso
Obviamente, el tercer aviso implica irse a los corrales. Tenemos que darnos con un canto en los dientes porque más de uno y de dos toros se han salvado por la cara, pero la presentación sigue dejando que desear. Muchos toros escurridos de atrás, sin rematar. ¡Qué casualidad que las figuras torearan toritos!

¡Ay! Y así todos los años. Nunca aprenderemos

El pulpo y el catetismo

Alguna cabeza de feliz de algún político feliz tuvo la feliz idea de ubicar una gran estatua del Pulpo Paul en la Feria de Málaga. ¡Qué cosa tan interesante, caray! Según he podido observar en el boceto que se ha facilitado a los medios, la estatua del pulpito viene a ser una recreación del monstruo que se comía el salazón del puerto de Málaga. Ese bicho que estuvo durante un año aproximadamente a los pies de la Alcazaba y que daba más susto que lecciones de historia.
Ahora, mientras ese pulpo descansa en el Aula del Mar, en Málaga nos dedicamos al catetismo tapado con el visillo de lo cosmopolita. España ha sido campeona del mundo de fútbol, y el mejor homenaje es, según los próceres municipales, es gastarse la pasta en un pulpo gigante con una copa del mundo entre uno de sus tentáculos y con cara sonriente.
Alguien escribía en mi muro de Facebook algo así: "Los políticos se creen que somos gilipollas. Lo peor es que lo somos". ¿Qué interés local puede tener una cutre estatua gigante del Pulpo Paul en el recinto ferial? Yo, la verdad, es que no entiendo nada. Con la de símbolos malagueños, con la de cosas importantes que pasan a lo largo del año, incluso que España haya ganado el Mundial... Para conmemorar esas cosas hay soluciones más elegantes, menos catetas. Quizá estoy pidiendo peras al olmo.
En una Feria como la de Málaga, en la que los caballistas cada vez son menos -la crisis, muchachos, la crisis-, las mujeres vestidas de flamenca se cuentan con los dedos de una mano, o escuchar malagueñas es un lujo al alcance de muy pocas casetas, no es de extrañar que dejemos gestos cutres para la galería como la instalación del pulpito.
¿Ayudará el pulpo a conseguir la capitalidad cultural de Málaga en 2016? Seguro, ya se encargarán de ponerle la pegatina. Puestos a malgastar, podrían haber dotado al octópodo de un mecanismo para que moviera las patas de cuando en cuando y así la gente disfrutara. Pan y Circo. Pan y Toros. Pulpo a Feira