La Luna Mora

Este fin de semana se celebró en Frigiliana, en la Axarquía, el Festival de las Tres Culturas. Parece que estas celebraciones rememorando aquella supuesta convivencia pacífica entre moros, cristianos y judíos están de moda. Aquí sí podemos decir moro, por lo menos si es un festival no hay problema, como el Festival de la Luna Mora de Guaro. Tampoco es nada malo.

Comentaba en el Facebook este fin de semana con algunos amigos que me gustaban mucho eso de ver algunas localidades disfrazadas de medieval, esa idea de rememorar algo que, realmente, nunca existió. Lo de la convivencia entre las tres culturas, no cabe duda de que existió, pero de ahí a que fuera pacífica va un trecho. Y muy largo.

Pero me centro en lo de los festivales. La verdad es que hay pueblos, como Guaro, Carratraca o Frigiliana, a los que le sienta muy bien convertirse por unos días en una ensoñación de tiempos pasados. El otro día paseaba por Frigiliana y me crucé con un pasacalles por esas cuestas empedradas y, claro uno se deja llevar por la música medieval, la decoración, la iluminación... todo. Por las buenas me imaginé aquello como un auténtico pueblo medieval.

Y lo parecía. Me lo creí totalmente. Un pueblo a seis kilómetros de la costa, pero apartado de la llegada de barcos y la vida de los puertos de pescadores de Nerja y las zonas cercanas. Frigiliana tuvo que ser lo que es hoy, un pueblo tranquilo, con huertos y con las tres culturas paseando por las cuestas.

Yo, que siempre me quejo de todo, hoy tengo que quedarme con lo bueno, con la vida que destilan estos pueblos durante los festivales. Y, cómo no, con la idea de que la convivencia entre las Tres Culturas, esa que no fue pacífica, hoy lo sea y lo consigamos en Frigiliana, en Guaro, en Carratraca o en Melilla. Pero todos juntos.

Las partituras de la Feria

Desde que acabara el último festejo del abono malagueño sigo dando vueltas y buscando detalles positivos. Soy un optimista nato, así que trato de buscar la cara amable de las cosas siempre que puedo. Insisto, siempre que puedo. Bueno, pues empecemos a darle a la tecla mientras escucho unos pasodobles de la sensacional e inigualable banda de los colegios Miraflores y Gibraljaire. Esos pasodobles que suenan más lento de lo habitual, pero que le dan una enjundia a la plaza de La Malagueta que no tiene parangón en el orbe taurino nacional. Algo bueno. A ver si con los pasodobles me entono:


Churumbelerías
Me quedo, sin duda, con la presentación de los novillos de la primera del abono. Toros astifinos, muy en tipo para una novillada de plaza de primera. Cómo se nota que los chavales no son figuritas y tuvieron que vérselas con unos novillos de La Plata mansos y sin casta. Pero se las vieron. López Simón es un torero de esos de la escuela del toreo de rodillas, que tan poco me gusta de buscar al tendido más de lo estrictamente necesario. Un chaval que se ganó al público de las novilladas sin picar del año pasado con ese toreo populista que tanto gusta al público que llena la plaza, pero no al aficionado.

De churumbeles sigue la cosa. Oliva Soto. Mi gran esperanza perdida, apenas algún detalle con la capa, pero muy malos detalles en su actitud, que parece que son más por falta de aptitud. No puede vivirse de un triunfo cuando tienes toda una carrera por delante. Sin duda, para mi, lo más desilusionante, quizá porque era de lo poquito en lo que tenía esperanzas.

Paquito el chocolatero
Como una feria de pueblo, sigue el público malagueño. Una lástima que una plaza con una media de 8.000 asistentes a los festejos sea tan poco ambiciosa Los trofeos caían por doquier, como si no costasen. Al más puro estilo de la Costa del Sol, que para eso estamos en ella.

No concibo una plaza de primera con unos criterios tan bajos y tan favorables a lostoreros de poca clase. Hemos regalado orejas como si eso supusiera que Málaga estuviera en la boca de todos para bien. Al contrario, esta Feria ha sido, como leí días atrás, más triunfalista que triunfal.

La Puerta Grande
Este año no habrá que desengrasar la puerta grande. Las bisagras comenzaron la Feria con mucho trabajo. Salieron Diego Ventura, Enrique Ponce, Jose Mari Manzanares y El Juli. Cuatro triunfos a precios distintos.

La de Diego Ventura, a mi parecer, inmerecida. Sigue sin llegarme ese toreo casi merdellón del portugués, y eso que en esta ocasión trató de estar un poco más comedido... pero siempre acaba saliendo. Además, ese rejonazo de muerte en dos tiempos, colocado muy perpendicular sigue sin convencerme. Pero bueno, como dice aquel: son los caballitos, que eso son otra historia.

Ponce. Larga historia esta. "Torear es engañar al toro sin mentir". ¡Ay! Ponce, una vez más, se aprovechó de esta Málaga que lo adora, y él lo sabe, y lo utiliza en su favor. Aquí, donde le hemos regalado indultos a precio de saldo, le hemos regalado este año 3 de las 4 orejas que se lleva en el esportón. La puerta grande más inmerecida de este año y parte de los anteriores. Una estocada muy defectuosa, una faena muy cortita de mano izquierda y sin usar la capa. Vamos, un regalito. ¿Que se inventó sus toros? Vale, pero sigo sin ver esa puerta grande.

Manzanares. Se llevó dos orejas cuando debió llevarse una a un toro más facilón. Una faena aceptable pero con mucha transmisión. Una pena que, otra vez, el público supere en una cantidad tan abrumadora a la afición. Mi faena, la de Manzanares, fue la que le hizo a ese toro tobillero de Juan Pedro, una joyita de la que el ganadero se mostraba orgulloso. Es verdad, no era un juanpedro bobo ni dulzón, era un hijoputa. Manzanares supo entenderlo y lo llevó por donde quiso. Eso es inventarse a un toro. Esa si es faena de puerta grande. Y hubo algún crítico que la calificó de barata. Yo no lo veo así.

Y El Juli. Cada vez me gusta más el madrileño. Creo que su puerta grande es merecida. No tan barata como la de Ponce. No, no fue una faena de saldo. Fue una faena rotunda, contundente, de figura. ¿Que se la hizo a un novillo? Sí, como aquella que le valió a Cayetano el Capote de Paseo en 2008. Faenón al fin y al cabo.

Tercio de Quites
Las eternas y dulcísimas verónicas de Morante de la Puebla me dejaron tan boquiabierto como esa manía suya de creerse un torero de arte. Que lo es, pero tiene mucha más técnica que un buen saco de esos. Entiende a los toros, pero tiene en mente esa imagen de torero maldito que prefiere una bronca a unas simples palmas. Perera, Cortés, Oliva Soto o Salvador Vega dejaron algo interesante para aquellos que se encargan de premiar la labor con la capa en el trofeo Vicente Zabala. ¡Larga vida al toreo de capa!

Manolete
"Si no sabes torear pa´ que te metes" rezaba la letrilla maliciosa de los detractores de Manolete cuando escuchaban su pasodoble. Pues eso, que sigo sin encontrar justificaciones a algunas presencias. Rivera Ordóñez, Javier Conde, Manolo Sánchez o alguna sustitución insustancial como la de El Tato. ¿Qué pinta El Tato en La Malagueta? Si quiere trabajar creo que no tendría problemas en hacerlo en cualquier plaza como veedor... ¿o sí? Me quedo con esos mantazos del sábado por la noche que vi desde mi balcón.

No tiene ningún interés Rivera en el ruedo, está falto de todo menos de estética. Bueno, entiéndase por estética el colorido, el gracejo, pero no estética con la capa o la franela. Ni mucho menos. Es un torero muy cortito, nada que ver con ese que se comía el mundo a mediados de los noventa.

De Manolo Sánchez o Conde no comentaría más que hacen mucho más llevaderas las crónicas de callejón para los que la trabajan, porque no se pierden una.

Fiesta Taurina
Siendo generoso con el pasodoble, me toca hablar de El Fandi. Mantero por excelencia, banderillero de vocación pero sin colocación. Memorable ese tercer par al segundo que toreó el jueves por la tarde, difícil de olvidar cómo clavó semejante par a semejante distancia. Un auténtico espectáculo, dantesco para unos, bonito y merecedor de trofeos para la abrumadora mayoría que supone el público en La Malagueta.

Pan y toros
Los alguacilillos, víctimas de la anécdota. Ojalá el mal mayor de La Malagueta fueran esos dos señores. ¿Y el Delegado Gubernativo? ¿No es el responsable primero de cumplir y hacer cumplir la 'ley' en el callejón? Tomemos nota. Hay tanto que arreglar antes de quitar de enmedio a dos señores disfrazados de alguaciles que parece más una broma que una verdad. ¿Pretendemos tener alguacilillos de verdad, como los de Madrid o Sevilla? Para eso hace falta una base que no existe aquí.

Nerva
Y ya termino. Nerva, el pasodoble eterno, el del solo de trompeta para mis dos predilectos de la Feria. Los salvadores. Cortés y Vega. Uno entró por la puerta chica y otro por la de atrás, pero ambos han dado razones, y de peso, para dejar claro que Málaga es una plaza que se les da bien y que se han ganado por pleno derecho estar aquí.

Los naturales de Cortés en la tarde del sábado son de los que ponen los vellos de punta, de esos que un aficionado recuerda horas después y se sorprende en el Real o en un bar de La Malagueta recordándolos y moviendo el brazo izquierdo tratando de imitar el movimiento del sevillano. Una delicia ver a Cortés en Málaga. Dos veces fue capote de paseo. A ver si vuelve por sus fueros.

¿Y Vega? Ojalá no deje escapar el tren que pasó ayer. Ya ha dejado pasar tantos que suena a broma, pero este chaval tiene todos los alicientes para coger un puesto en la cresta de la ola y no soltarlo. Ojalá la cabeza le deje disfrutar de este momento. Estuvo muy interesante, tanto que me sentí avergonzado, como malagueño, que estuviera cerrando la Feria. El año que viene a ver si lo colocan un poquito mejor.

Primer Aviso
A los espadas. Quitando Manzanares, y poco más, la Feria ha estado falta de buenos matadores a la hora de la suerte suprema. Una lástima, ya que más de uno ha perdido trofeos por su falta de aptitud con los aceros.

Segundo Aviso
A quien corresponda, por el espectáculo tan dantesco ofrecido en nombre de Málaga el sábado primero de Feria. Fue Málaga la que se quedó sin festejos, no Ana María Romero o Fernando Puche, sino la primera en el peligro de la libertad. Todos tragamos y callamos, pero el punto negro ahí queda.

Tercer Aviso
Obviamente, el tercer aviso implica irse a los corrales. Tenemos que darnos con un canto en los dientes porque más de uno y de dos toros se han salvado por la cara, pero la presentación sigue dejando que desear. Muchos toros escurridos de atrás, sin rematar. ¡Qué casualidad que las figuras torearan toritos!

¡Ay! Y así todos los años. Nunca aprenderemos

El pulpo y el catetismo

Alguna cabeza de feliz de algún político feliz tuvo la feliz idea de ubicar una gran estatua del Pulpo Paul en la Feria de Málaga. ¡Qué cosa tan interesante, caray! Según he podido observar en el boceto que se ha facilitado a los medios, la estatua del pulpito viene a ser una recreación del monstruo que se comía el salazón del puerto de Málaga. Ese bicho que estuvo durante un año aproximadamente a los pies de la Alcazaba y que daba más susto que lecciones de historia.
Ahora, mientras ese pulpo descansa en el Aula del Mar, en Málaga nos dedicamos al catetismo tapado con el visillo de lo cosmopolita. España ha sido campeona del mundo de fútbol, y el mejor homenaje es, según los próceres municipales, es gastarse la pasta en un pulpo gigante con una copa del mundo entre uno de sus tentáculos y con cara sonriente.
Alguien escribía en mi muro de Facebook algo así: "Los políticos se creen que somos gilipollas. Lo peor es que lo somos". ¿Qué interés local puede tener una cutre estatua gigante del Pulpo Paul en el recinto ferial? Yo, la verdad, es que no entiendo nada. Con la de símbolos malagueños, con la de cosas importantes que pasan a lo largo del año, incluso que España haya ganado el Mundial... Para conmemorar esas cosas hay soluciones más elegantes, menos catetas. Quizá estoy pidiendo peras al olmo.
En una Feria como la de Málaga, en la que los caballistas cada vez son menos -la crisis, muchachos, la crisis-, las mujeres vestidas de flamenca se cuentan con los dedos de una mano, o escuchar malagueñas es un lujo al alcance de muy pocas casetas, no es de extrañar que dejemos gestos cutres para la galería como la instalación del pulpito.
¿Ayudará el pulpo a conseguir la capitalidad cultural de Málaga en 2016? Seguro, ya se encargarán de ponerle la pegatina. Puestos a malgastar, podrían haber dotado al octópodo de un mecanismo para que moviera las patas de cuando en cuando y así la gente disfrutara. Pan y Circo. Pan y Toros. Pulpo a Feira

A los toros

Catalunya ha prohibido los toros. Lo ha hecho partiendo desde una iniciativa popular, cumpliendo plazos, leyes y todo lo que hace falta para llegar a prohibir algo. Para el que no lo sepa, o no le interese, soy taurino confeso. No me duelen prendas, entre tanta modernez y contemporaneidad como me rodea, gritar a los cuatro vientos que disfruto viendo una corrida de toros. Disfruto como lo hicieron mis padres, mis abuelos, y tantas generaciones anteriores.

Y seguiré disfrutando.

Seguiré disfrutando porque la tradición no se arranca con una ley, ni en un parlamento. La soberanía popular, desgraciadamente, no se encuentra en unas cortes. Allí lo que está representada es la soberanía política. La soberanía popular es la que ha recogido 180.000 firmas para abolir las corridas en Catalunya, pero también lo son las miles de personas que abarrotan cosos taurinos en Málaga, Madrid, Sevilla, Granada, Bilbao, San Sebastián, Pamplona... Y no sólo plazas de miles de espectadores y en capitales, también pueblos, pedanías, aldeas, que viven los toros como parte identitaria de su comunidad.

El afán cateto y reduccionista que nos venden los políticos y la gente de la más alta alcurnia se basa en comparar la ley del aborto con la abolición de los toros. No seamos demagogos. No caigamos en comparaciones estúpidas e interesadas. Se han prohibido los toros en una región que, a quien le pese, cada vez tenía menos afición. Pero cuando se prohibieron en Tenerife las corridas se hizo porque era una absoluta realidad que las pocas plazas estaban vacías. En Catalunya, por las razones que sean, estaba empezando a pasar lo mismo.

¡Quién me lo iba a decir! Hoy he de reconocer que estoy de acuerdo con Montilla. Ha votado en contra de la abolición porque eso es prohibir la libertad. No han sido esas sus palabras, pero algo así. Prohibir es, en si mismo, una actitud perversa y malvada de los políticos, cualquiera que sea su signo. Porque, una vez más lo repito, los toros no son de derechas. La fiesta es tradición ancestral, el atávico enfrentamiento del hombre y la bestia. Una bestia criada por y para morir en el ruedo. Un animal bravo, que se crece con el dolor, que ataca por instinto.

Pero como siempre, la gilipollez se apodera de unos cuantos. Ya corren ríos de tintassobre batallas ganadas a la España de la pandereta. La pandereta que enarbolaron gañanes y analfabetos de la talla de Goya, Picasso, Hemingway, Ortega y Gasset... Tampoco se trata de intelectualidad, ni siquiera de inteligencia. Es algo tan simple como el instinto primario de los humanos. Somos animales superiores y sometemos a las bestias.

¿Que prohibir los toros es un ejercicio de civismo? Está bien, puedo llegar a entenderlo. Pero más cívica es la libertad de poder actuar según los cánones establecidos, no desde hace siglos, sino milenios. Culturas como la cretense ya luchaban contra el toro. El gran totem sagrado. Pero hay gente que sólo entiende de prohibir. Gente que proclama la libertad para todos, pero un poco más para ellos. Gente que se pasa por el forro una de las máximas de la política moderna: Prohibido prohibir.

Me reafirmo: sí a los toros. Pero no a los espectáculos como los bous al carrer, toros embolaos, encierros y demás prácticas denigrantes para el toro. Nada que vaya más allá de la lucha entre el hombre y la bestia en un ruedo. Y sí, pienso que los toros son arte y cultura. Pero acepto críticas. En eso se basa la libertad.

Un hospital para el Guadalhorce

En Málaga los hay que siguen llorando por un megahospital. A mi eso cada vez me suena más a hipermercado, como un Carrefour de la Salud. En la capital lo que hace falta de verdad es un tercer hospital, sin más historias de hiperinstalaciones megacósmicas. Un centro que dé servicio y camas a la población malagueña que lo-ne-ce-si-ta. Sin más.

Pero mientras en la capital se llora, en el Guadalhorce se clama. Por fin han despegado las obras del hospital de la comarca. Lo han hecho con retraso, pero ahí está la estructura. Lo que me da más miedo es eso que se lee de que "en breve" comenzarán los trabajos de albañilería. ¿Cuánto tiempo es 'en breve'?

Si nos ponemos mijitas, sólo hay que tirar de hemeroteca y leer las noticias de marzo de 2007. Allí ya se avisaba de que el Hospital del Guadalhorce acumulaba más de un año de retraso, pero se ponía como fecha límite el año 2009. Estamos pasada la mitad de 2010 y el hospital ni está ni se le espera.

Chaves se dejo ir en 2005 con 'el regalo' para la comarca. Un regalo que está tardando demasiado. El hospital de Cártama llegará cuando se haya quedado pequeño, cuando casi ni sea de interés para el ciudadano porque habrá aprendido a vivir desprovisto de los servicios mínimos en la comarca.

Aquí, lo peor, es que todos pagamos los mismos impuestos, los que tenemos un hospital al lado de casa y los que lo tienen a 50 kilómetros. No se trata, tampoco, de que haya un gran centro hospitalario en la puerta de cada casa, pero al menos que no se vendan motos ni nos vengan con monsergas de cobertura sanitaria ni regalos que después se diluyen en el tiempo. Lo que sea y lo que quieran, pero el hospital está cada vez más lejos pese a que las obras avancen. En esto de los retrasos, la Junta es una experta consumada.

Tanto 'carrilitobisi'

Aprendí a montar en bici no hace más de cinco años, sin embargo, he de reconocer que es el medio de transporte más saludable de todos los que he utilizado. Pero parece que Málaga quiere llegar tarde y mal a la moda de las 'bicicletitas'. Mientras Sevilla o Barcelona funcionan a golpe de pedal, Málaga sigue pisando el freno. No hace mucho el Ayuntamiento inició un plan de carriles bici que llevaba anunciando años y años. Por fin están empezando a pintar algunos y los metros ganados para las ruedas son cada vez más.
Pero pintar de rojo un trozo de acera no es crear un plan de movilidad sostenible, que así es como llama el Ayuntamiento a este plan para fomentar el uso de la bici. Lejos de la perorata políticamente correcta, lo que sale de la casona parece más un tímido movimiento para callar bocas. Los lumbreras municipales inventaron las ollas antes que el fuego, es decir, plantaron Málaga de centros de alquiler de bicicletas, pero no había por donde andar con ellas. Desaparecieron... Incluso la Universidad se ha comido con papas las bicis de alquiler, que ahora se oxidan a la luz del Lorenzo.
La puesta en marcha de este plan de pintar aceras deja al descubierto que la política del Ayuntamiento no es, precisamente, en pos del ciclista, ni mucho menos del viandante. Los 'carrilitobisi' invaden las aceras en lugar de ganar espacio a los coches, que son los verdaderos competidores. Lo único que han hecho ha sido levantar solería de las aceras, echar cemento y pintarlo de colorao. Si ni siquiera han tenido la decencia de arreglar los registros, cómo pensar que se les ocurra a los gestores poner una barrera física para que los peatones puedan ir tan tranquilos como los ciclistas. Es todo un sindiós.
Una vez más el político baja la cabeza y se centra en su agenda, tan alejada de la realidad que da la espalda al ciudadano, y lo que es más doloroso para él: a sus votantes. Tarde y mal, como se hacen las cosas en Málaga en tantas ocasiones. Da igual que sean de izquierdas o de derechas o de centro, la cosa es tapar bocas rápido, aunque sea a costa de malgastar dinero del ciudadano. Total, el dinero público no es de nadie...

Zorionak BBK

Chaves debe andar llorando por las esquinas. Su gran obra, la que dejó para irse a Madrid al retiro dorado, se ha resquebrajado. Adiós a la gran caja única andaluza. Cajasol y Unicaja se han quedado sin Cajasur. Una lástima. Una vez más, el socialismo intervencionista y regulador se deja caer con perlas como que Zapatero tenía que haber intervenido en el proceso. ¿No tiene todo esto un tufo de paripé tremendo?

Lo explico. Primero lo hacemos todo bonito, se abren las ofertas, cada uno que haga la suya y después, el Banco de España decidirá según sea la más aceptable. Todo eso es bueno mientras los rumores sean beneficiosos para los intereses de la mayoría más cercana: en este caso, esa supuesta libertad del mercado era positiva para Cajasol y para Unicaja, ya que la segunda partía como favorita y todo parecía apuntar a que la caja de los obispos se quedaba en Andalucía.

¡Ay amigo! Lo malo es cuando se te quedan los ojos como platos y, sorprendido, tienes que ver como le adjudican la caja andaluza a la BBK. Ahora, como se la han 'llevado' los vascos, todo es malo y Zapatero no piensa en Andalucía. ¿Por qué nos hacen tragar una y otra vez con paripés como este si luego las decisiones no se acatan como debería.

Muy bien, entiendo que Griñán o Chaves estén mosqueados porque les han roto el jueguete, pero si BBK ha hecho una mejor oferta... es lo que hay. Es más, ahora nadie habla de los trabajadores. La izquierda que aboga y pide por el trabajador se calla ahora, aún cuando la propuesta de BBK es más beneficiosa para los empleados de la caja cordobesa. Tanta doble moral me da dolor de cabeza.

El día del padre

Los casareños y cada vez más los andaluces, celebramos el día 5 de junio como el día de Blas Infante, el llamado 'padre de la patria andaluza'. La verdad, y no lo voy a negar, me parece excesivo hablar de padre una patria andaluza. No invento nada si afirmo que Andalucía is different, pero España es tan Andalucía como Andalucía es España. A Dios gracias, aún no tenemos movimientos separatistas en esta bendita tierra.

Nosotros podemos seguir jugando a ser una patria mientras otros crean y permiten naciones dentro de estados. Me refiero al Estatut catalán y a la última sentencia del Constitucional. A los catalanes, desde su libertad y soberanía, les apetecía llamarse nación, y ya lo son, pero una nación de perogrullo, una nación sin condición... una nación que más que tal es un caramelo en la boca de un niño para que deje de llorar.

La nación catalana, levantada por charnegos, andaluces trabajadores de sol a sol que levantaron una de las comunidades más prósperas de España, es ahora lo mismo que antes pero con la boca llena. Es decir, siguen siendo los mismos que ayer, y que anteayer. No hay más diferencia que una palabra.

Mientras, los andaluces, celebramos el día del padre con desigual interés. Por lo general entre poco y ninguno. Pero no me cabe más que reírme cuando leo en el twitter del PSOE de Málaga las gracietas a los dirigentes del PP. Textualmente: "Oña, del PP-A ha salido de la sombre y se ha puesto cara al sol gracias a un falangista", todo por no querer cambiar el nombre de José Antonio Elola Olaso, dirigente falangista que tanto hizo por el deporte español, por el de Blas Infante en el pabellón deportivo municipal. Bueno, nada nuevo bajo el sol. Más mierda encima para el pobre de Blas Infante que sigue sufriendo su utilización interesada por parte de todos. Como ya pasó con el Complejo Hospitalario Carlos de Haya.

Lo único que se consigue con este tipo de debates absurdos y estériles es dividir la atención hacia asuntos de mayor interés, además de malgastar la imagen de alguien que, mejor o peor, creyó en una identidad común de una comunidad con unos rasgos culturales propios y distintivos dentro de un país tan peculiar como lleva siendo España desde hace siglos. Ahora, a los años, salen los revanchistas a cobrárselas todas de una tacada y se olvidan del pacto implícito que significó la Constitución Española de 1978.

Pendón y las primarias: sí pero no

El discurso del presidente de la Diputación acerca de la lucha intestina que se vive en su partido está lejor de ser comprometido. El discurso de Pendón es claro: a mi no me miréis que suficiente tengo con lo mío. Sobre Trillo dice que está ejerciendo su derecho, pero a la vez dice que las primarias no aportan nada. ¿Las primarias en el PSOE no son democráticas? Es una lástima la absoluta descomposición interna que existe entre los socialistas, eso sólo redunda en una mala oposición y, por tanto, en una mala fiscalización sobre gobierno de la capital.

Pendón también debe andar algo asustado con las perlas que cada dos por tres suelta el ministro de Fomento, Pepiño Blanco. La última, hace unas semanas, acerca de la desaparición de las diputaciones provinciales. No gana para disgustos el bueno de Salvador, que cree, acertadamente, que lo de las diputaciones es un mal menor en cuanto a la organización territorial del estado.

La verdad es que el presidente de la Diputación tiene muchas veces cosas de político coherente, y es que es absolutamente cierto lo que dice acerca de las primarias. Pedirlas "no es cuestionable" -es coherente y necesario añadiría yo-, pero deja cicatrices. Claro que deja cicatrices, de eso no hay discusión. Pero ¿son posibles más cicatrices en el maltrecho aparato socialista de Málaga?

En la dirección socialista no deben ser conscientes de la actitud chulesca y cuasidictatorial que están dejando en algunos sectores, parece como si tuvieran miedo a perder... El otro día alguien me discutía que el PP no ocuparía la alcaldía durante 20 años seguidos, pero al paso que vamos casi que empezaría a apostar la mano derecha a quer sin mucho problema llegarán a los 24 años de alcaldía.

Lo dicho, que Pendón no se moja, el de El Borge parece que quiere terminar su mandato con tranquilidad, sin meterse en muchos 'fregaos'. Ahora, el presidente aboga por una estrategia conjunta que consensúe un candidato. De ilusiones también se vive...

Fiesta

Como un ritual animal y atávico, la tradición se cumple otro año más. La bacanal anual se cumple cada 23 de junio, víspera del moderno san Juan. El pueblo recobra por unas horas esa tribal tradición de celebrar el inicio del verano. Ya lo cantó Joan Manuel Serrat: "En la noche de san Juan como comparten su pan, su mujer y su gabán gentes de cien mil raleas"... La masa se olvida de sus miserias por unas horas. Desde la orilla del atardecer hasta la profundidad de la madrugada todo el mundo, sin quererlo, recordará al dios Baco.

Sea por un santo o por el cambio de estación, de lo que no cabe duda es de que la gente necesita esta fiesta hoy y hace 3.000 años. Bajo el imperio americano o bajo el imperio romano. Da igual, la costumbre es la misma: hogueras, licores, asados, la lujuria por la lujuria. El hedonismo hecho noche. Ya lo cantó Joan Manuel Serrat. "Hoy el hombre y el gusano, el prohombre y el gusano, bailan y se dan la mano sin importarles la facha".

La noche trae brasas para ahuyentar los malos augurios, alcohol para olvidar lo pasado, desenfreno en la playa. El símbolo de lo eterno, el mar que no acaba, que llega a todos lados. El infinito hecho agua. La noche infinita, pero la más corta. La noche que para algunos nunca acaba, la que para otros es un suspiro. La noche de la fiesta.

Ya lo cantó Joan Manuel Serrat: "Y con la resaca a cuestas vuelve el pobre a la pobreza y el rico a su riqueza y el señor cura a sus misas". Y el día 24 nadie recordará nada. Sólo ese manto de vasos y botellas que corrieron y corrieron en la madrugada y que de mañana son sólo los restos de lo que fueron ascuas de vida y lujuria. Y se acabó, por una noche se olvidó que cada uno es cada cual...